¿Qué sentido puedo darle a mi vida ahora que carezco de motivación?
Ya no tengo una razón por la que arreglarme todos los días, por la que afrontar el día a día con nuevas energías positivas...por la que sacarle la lengua al espejo cada vez que éste me devuelva el reflejo de un rostro ensombrecido y empapado en lágrimas.
Hace tiempo que perdí las ganas de ir cantando por la calle dando brincos con una sonrisa de oreja a oreja. Esa sonrisa que hace tiempo que no sale espontanea y que necesita ser forzada para asomarse tímidamente en mis labios...
Y los abrazos... esos abrazos que yo siempre daba a todo el mundo y que ahora no recuerdo cómo lo hacía...
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